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martes, 31 de octubre de 2017

OCTUBRE DE 2017


TEOFANÍA CON MARIA OCTUBRE 17
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domingo, 22 de octubre de 2017

BIDI Parte primera Octubre 2017

  

Bien, Bidi estará con vosotros por mucho tiempo. Ante todo, instalemos entre nosotros la Paz, la comunión…

…Silencio…


Todas nuestras conversaciones, todos nuestros intercambios durante estos días, tratarán sobre todo de expresar la Verdad. Lo que haremos juntos durante estas horas y estos momentos, es pasar de todo lo pasajero. Solo nos interesaremos por la Verdad, por lo que es verdadero; en resumen, por todo lo que está relacionado y en resonancia con lo que es. No habrá lugar en nuestros intercambios, para ninguna historia, para ningún escenario, ni para ningún sueño.

Las palabras que empleemos, estarán desprovistas, en lo posible, de todo conocimiento, de todo sistema tradicional para mantener solo lo que es verdadero y por tanto, inmutable. Trataremos de situarnos en la medida de lo posible, en la conciencia, su fuente, su origen su despliegue y todo lo que está por encima de la conciencia, el Parabrahman, pero evitaremos aquellas palabras connotadas que nos reenvían a una tradición, a una historia, aunque sea la más extraordinaria de la tierra. Nos dirigiremos a la conciencia desnuda, desprovista de atributos, de forma, de historia, de tiempo y de espacio. Penetraremos juntos en el “santo de los santos”, allí donde las palabras son superfluas, donde solo representan conceptos y donde en definitiva, cualquier palabra es solo una parodia de todo lo  que pueda aludir o referirse a lo conocido.

Por tanto, iremos juntos, en nuestros intercambios, hacia delante y por encima de toda manifestación, de toda expresión de conciencia, allí donde todo es calma, donde todo es perfecto, allí donde ninguna forma, donde ninguna historia pueda desviaros de esta última Verdad, esta inmutabilidad, allí donde la conciencia se une a su propia fuente. Lo que cada uno de nosotros somos, es anterior a toda conciencia, a toda forma, a todo escenario, donde nada puede ser supuesto, proyectado, imaginado o soñado. No os aferréis a las palabras sino id a su fuente, más allá de la representación, más allá de los conceptos y más allá de todo sentimiento, para que nos situemos en la vacuidad necesaria para aceptar y desvelar lo que somos que es muy anterior al universo, a las dimensiones y a la Fuente misma. El “santo de los santos” se sitúa por encima de lo denominado por vosotros y por los intervinientes, el “Corazón del Corazón”. No veáis en ello ni una ubicación específica en el espacio o un despliegue puntual según el tiempo lineal.

Así que, trataremos de situarnos más allá de todo concepto, de todo sentimiento, de toda forma e incluso, a través de las palabras, más allá de cualquier palabra. Por consiguiente, tanto vosotros como yo, nos dejaremos llevar por lo inmutable, por lo que nunca cambia ni cambiará, por lo que nunca se mueve y nunca experimenta el paso del tiempo.

El punto de partida de estas jornadas y de cada uno de vosotros aquí, será nuestra comunión; no os adhiráis a las palabras ni a las inflexiones ni entonaciones de mi voz, sino a la espontaneidad y a la simplicidad. Os dije hace unos años, que cualquier conocimiento es solo ignorancia, que todo conocimiento incluso de lo invisible no os ofrece otra salida que no esté dentro de la historia.

Vamos juntos a dirigirnos, sin movernos, al “santo de los santos”, allí donde no hay escena de teatro, ni espectador, ni teatro, ni formas, ni mundo, ni estrellas, ni Sol; y, para eso, deseo comenzar nuestros intercambios, que son más que preguntas, tratando de responder primero a esta cuestión: ¿de dónde viene, de dónde nace la Luz? No hablo de la luz visible ni incluso la que pueda grabarse en la visión interior sino la que llamaría, a falta de otro término mejor, la “Luz”, no primordial, sino la Luz esencial.

La luz, en este mundo, puede ser definida por una serie de cualidades tanto en relación con el aspecto visible como con los mecanismos conocidos en la física, denominados “teoría corpuscular y ondulatoria de la luz”. La Luz de la que hablo y de la que vamos a tratar, no se ve, no tiene forma, no tiene principio ni fin. Entonces, os planteo la cuestión, si no tiene principio ni fin, si no tiene color, que ya es una manifestación, la Luz es anterior a toda manifestación, anterior a toda forma. La Luz verdadera, cuando se revela en este cuerpo, en vuestra vida, no es la luz que pueda verse, que pueda percibirse, que pueda ser identificada o localizada como un punto de emisión llamada la fuente, y un punto de recepción. Hablamos, por tanto, de la “Luz esencial” o, si preferís en vuestra lengua, lo que fue denominado “Luz primordial”.

Entonces la pregunta esencial que os concierne, os pedía hace muchos años, que os remontarais, en vuestra memoria, a una edad anterior a los cuatro años, momento en que estando en este mundo, no estabais fijados por un nombre, por una forma o por una función. Entonces, volvamos al origen de la Luz y, ¿quién puede decir de dónde viene la Luz?

Mientras se conciba la Luz como algo que procede de algo distinto de lo que sois, no podéis vivir la Verdad, no podéis vivir lo Verdadero. Porque esa Luz, percibida, vivida o concebida como exterior, no es más que una proyección. Debéis ir al origen de la Luz, de su percepción. En el mundo físico, la luz se propaga en el aire; en la Verdad, la Luz se propaga en todos los sentidos, no en una dirección, y no en el aire, sino en el Éter. El Éter es anterior, porque la base misma de la manifestación de lo que llamáis los cuatro Elementos, la encontraréis bajo otras formas denominadas los tres humores o las tres “gunas”. Pero como he dicho, evitaré las palabras de mi cultura porque los términos que empleemos no deben estar teñidos, desde ahora, de ninguna historia o cultura. Es pues, una mirada nueva que no depende de ninguna visión sino simplemente del emplazamiento en el que estáis.

Esta Luz es invisible a los ojos de carne. Aunque esté transmitida por una forma, es anterior a cualquier forma. Hay un cambio de punto de vista que no es del mental sino de la misma conciencia. En el juego libre de la conciencia, la cuestión de la Luz no se plantea porque como os hemos dicho, la conciencia es vibración, la conciencia es Luz, pero no confundáis la luz física con la Luz invisible de la verdad, de la Luz auténtica. No obstante, existe un marcador indeleble de la presencia de la Luz o, en todo caso, de su revelación, porque ella está siempre presente. Este testigo o marcador ha sido llamado la “Alegría sin objeto”, la “Paz sin sujeto”, donde incluso, la distinción entre las diferentes cualidades de la conciencia, como os las expresé -consciente, supra-consciente, Turiya y el estado de sueño-… la Luz auténtica permite la expresión de cualquier forma y de toda vida. Es superponible en muchos aspectos, al Amor y al Corazón.

Pero, repito, sabéis muy bien que existen muchos amores, adaptados a la forma, a la manifestación de la conciencia. Pero incluso este amor, no es el verdadero Amor. Este Amor es anterior a los otros amores, es el soporte, el vehículo, la manifestación, pero al entrar en la manifestación dentro de una forma, dentro de una vida, pierde en este mundo, de algún modo, su inocencia, lo que habéis llamado “el amor incondicionado”. Se puede hacer un paralelismo con lo habéis podido escuchar o vivir: “Cristo”, el “Paráclito” o cualquier otra denominación; distintas denominaciones que solo os reenvían a lo que se percibe, a lo que se ve en algún sentido, pero que solo puede ser vivido.

Esa vivencia, es profundamente diferente a cualquier experiencia o vivencia, porque vivir eso es indeleble y, de algún modo, deja una huella al rojo vivo en la conciencia, en sus diversos componentes de este mundo y fuera de este mundo. Y así, eso puede denominarse también “Última Presencia”, “Infinita Presencia”, “Morada de la Paz Suprema”, felicidad de la conciencia desnuda. Os pido ahora, más allá de estas referencias que os acabo de dar, que olvidéis todo eso. Vamos a entrar, de alguna manera, en los mecanismos íntimos, invisibles y sin embargo más tangibles que la materia de este mundo.

Entonces, vuelvo a mi primera pregunta, una vez establecidas estas premisas: ¿de dónde viene la Luz? ¿Quién quiere intentar responder a ello? No se necesitan discursos. Os recuerdo que cada noche, mientras dormís, el mundo desaparece, aunque no tengáis ningún sueño, aunque al despertar, no sepáis ya quiénes sois. Os encontráis entonces en el estado del “no nacido” y, efectivamente, lo que somos en verdad, nunca ha nacido ni nacerá jamás ni morirá, porque este Amor y esta Luz, son anteriores a todo nacimiento, anteriores a toda expresión de la conciencia. Ahí reside la Paz, ahí reside la Alegría, y para los que hayáis vivido eso, allí está lo que he llamado la Libertad, el Jnani (en mi propio sistema) y que habéis llamado “el Liberado viviente”, teniendo en cuenta que el momento en que estamos en manifestación, estamos muertos. Entonces, Cristo os diría: “estáis en este mundo, pero no sois de este mundo”; un gran santo os diría que es la felicidad eterna, el éxtasis permanente, pero estos son todavía calificativos. Así que, antes de estudiar todo eso, volvamos a la primera pregunta: ¿de dónde viene la Luz?, ¿Quién puede responder?, ¿quién quiere tratar de responder?

Respuesta: Del Corazón del Corazón.

El corazón, ¿tiene una forma? La respuesta es «no», por supuesto. Esta expresión “Corazón del Corazón”, en el aspecto pedagógico, ha sido esencial para que no os fijéis en la experiencia o en la comprensión, en lo que llamáis una pena del corazón o también, tener el corazón amoroso, porque no se trata de eso, diría incluso que está en las antípodas -porque el amor condicionado es siempre una proyección y, en todos los sentidos del término, tanto de tipo psicológico como energético como de la misma conciencia. ¿Quién está en Corazón del Corazón? No os pido que digáis: “yo”, “yo”, “yo, no”, sino, ¿qué contiene el Corazón del Corazón, por encima de la Luz?

Respuesta: El vacío.

Es casi eso.

Respuesta: Nuestra llama de Amor.

No es exactamente eso

Respuesta: La nada

Está mejor, pero no es la nada

Respuesta: La vacuidad

Está todavía mejor

Respuesta: La Eternidad.

Todavía mejor

Respuesta: El Silencio

Mucho mejor. El Absoluto. La Luz tiene su fuente en el Absoluto; Absoluto que es anterior a la Fuente. Sin Absoluto, no hay Fuente. Sin embargo, desde el punto de vista del ego, es la nada; desde el punto de vista del orgullo espiritual, es la sombra, lo negro.

Lo que quiero que entendáis, por la vivencia y no por los conceptos, es que desde que hay manifestación, hay una caracterización en un tiempo, en un espacio, aunque no sea la nuestra en la tierra; hay una orientación y la tentación de definir la Luz como opuesta o contraria a la ausencia de luz. En el Absoluto, en la Eternidad, en el Silencio, no hay nada y todavía menos la “nada”; solo el punto de vista del ego hace ver eso. El último Absoluto, entre comillas Parabrahman, es la fuente de “Yo soy”, la fuente del “Sí” y la fuente de toda manifestación. Además, los científicos saben perfectamente que un átomo está esencialmente constituido de vacío, que existe la apariencia de una distancia entre el núcleo y los electrones.

El espacio y el tiempo, en cualquier espacio y en cualquier tiempo, no solo aquí en la tierra, son solo proyecciones, y cuando digo que “son solo proyecciones”, lo son en todos los sentidos del término; no veáis ningún juicio o acusación, sino más bien la realidad y la verdad de esta palabra. Lo que se proyecta está siempre proyectado desde un punto, desde un sitio, desde un lugar y aunque la proyección sea multifocal, sin dirección privilegiada o particular, el centro, el Corazón del Corazón, el centro de la rueda que permite el movimiento, está siempre inmóvil. Las proyecciones de la conciencia, de la Luz, son infinitas e indefinidas. No toman una forma finita y definida dentro de un marco de referencia dado; eso se ha denominado: “dimensiones de la vida”

Lo que quiero hacer resonar en cada uno de nosotros es eso: nosotros somos anteriores a la Luz, somos anteriores a la proyección. Somos efectivamente el “no nacido” que nunca nacerá. Somos lo que nunca pasa y, por tanto, la mejor traducción dentro de este mundo, es ciertamente, el “Corazón del Corazón”, el Amor incondicionado, el Silencio y la humildad. Se os ha explicado, que en el momento en que aceptáis el hecho de no ser nada de vuestro personaje, de vuestra historia, de este mundo, os volvéis realmente lo que sois, el Todo y más todavía. Porque antes del Todo, podréis decir que no hay nada. Pero nada del ego, la nada o la sombra del sí espiritual, del orgullo espiritual, os lleva a plantearos la pregunta de lo que es anterior a eso. Pero ese anterior, como sabéis, no puede ser buscado. Es como si un pez que vive en el agua, buscara el agua. Es exactamente lo mismo. La condición de este cuerpo, de este saco de alimentos o de este templo, si preferís llamarlo así, no cambia nada.

Cuando os decía que debíais remontar al origen de la aparición del sentimiento de ser un individuo, antes de los cuatro años, hoy es lo mismo con el origen de la Luz, porque la Luz no tiene origen ni fin. ¿Veis cómo las palabras son limitadas? Porque la palabra “origen” os reenvía a una localización, la expresión “punto de partida” os reenvía también a un punto situado en el espacio y en el tiempo. El mejor ejemplo es el pez que busca el agua, cuando vive en el agua. Y nosotros, los humanos, es como si buscáramos el aire, y tratáramos de comprender el aire que respiramos. La cualidad intrínseca de la Luz, la primera cualidad intrínseca de la luz y la primera cualidad intrínseca del Amor, es estar presentes dentro de toda proyección, aquí en la tierra como en todas partes, en cualquier dimensión, en cualquier esfera planetaria de vida.

Cuando estamos encarnados, somos ignorantes. Esta ignorancia nos cae encima a los cuatro años y es ahí cuando empezamos a construir los vínculos, las historias, los escenarios. Todo eso se produce en todo ser humano y es lo mismo, tanto para el santo, como para el pecador. Llegar a la fuente de la conciencia que, como os recuerdo, es la a-conciencia, no puede ser un objetivo. Es como si un pez dijera que su objetivo es el agua -él está dentro. De la misma forma, no podemos buscar el Amor incondicionado porque es lo que somos. En ese sentido, todo conocimiento es solo ignorancia. Podéis definir las características del aire, del agua para el pez, pero ninguna de esas características, dilucidará el misterio porque ninguna palabra, ningún concepto, ninguna demostración, incluso física o científica, es la Verdad.

De la misma forma que hace muchos años, algunos de vosotros practicasteis la refutación, que no debe ser confundida con el hecho de la negación o el hecho de renegar… Refutar no es ignorar, refutar no es desviarse, refutar, en el lenguaje que empleáis hoy, es atravesar, es ser trasparente, es aceptar. La aceptación es exactamente lo opuesto a la proyección, tanto en este mundo como en cualquier dimensión. La Aceptación es la que os hace trasparentes y en ningún caso la proyección de vuestros conceptos, de vuestras energías o de vuestras vibraciones. La aceptación solo puede hacerse en silencio y no podéis saber lo que va a llegar, solo podéis posicionaros en la recepción, es decir, no cerrar nada, permanecer en la humildad, en la ignorancia y, por tanto, dejar de proyectar. No hablo solamente, repito, de la proyección en el sentido psicológico, sino en los mecanismos de la manifestación de la conciencia.

Ir a la fuente del Amor, a la fuente de la Luz, es descubrir la Aceptación, es vivir la Aceptación, es vivir la humildad. Es, de algún modo, no decir ni sí ni no, sino ser neutral en esta aceptación, porque la Aceptación como el Silencio, os sitúa en el Corazón del Corazón, en el “santo de los santos”, allí donde todo es Evidencia. Tan pronto como haya proyección, incluso explicación o comprensión, solo hay ignorancia. Aceptar es volver a uno mismo, no al ego, no al Sí, sino detener la proyección en su sentido más amplio. Aceptar os sitúa en las mejores condiciones para ser verdaderos.

Esto no es cuestión, por supuesto, de aceptar golpes, sufrimientos, golpes bajos. Hablo aquí de los mecanismos íntimos de la conciencia última que os conduce seguramente al descubrimiento de lo que es anterior a la conciencia, es decir, vosotros mismos. La Aceptación, a través de los conceptos de humildad, simplicidad, de la Infancia, de la “pequeña Vía” incluso, son palabras que se han empleado para permitir, de algún modo, la vuelta al “santo de los santos”, al Corazón del Corazón y preparar la manifestación de la Verdad que siempre ha estado ahí. El juego de la conciencia en este mundo solo os aleja de la Verdad. De proyección en proyección, de forma en forma, de vida en vida, se apaga el recuerdo y la vivencia de la Verdad. Se os ha dicho ampliamente que solo vosotros podéis atravesar esa pseudo-definitiva puerta y os incumbe a vosotros comprobar que sois anteriores a cualquier historia, a cualquier fuente y a toda manifestación.

Descubrir eso, dejar que se revele es la garantía de la Paz eterna. La problemática esencial es que desde el momento en hacéis jugar a la conciencia, entráis en la ignorancia. Independientemente de los epítetos, las palabras, las expresiones, las frases que puedan surgir, todo eso no son más que alteraciones de la Verdad, porque la verdad no puede decirse, no puede probarse ni buscarse: ella “es”. Así pues, es la distancia de la proyección, la que os lleva, tanto a la reencarnación como a la ilusión de querer mejorar o evolucionar algo. Recordad que la rueda solo existe porque el centro permite el movimiento rotatorio, y el centro de la rueda, el Tao, está inmóvil. El Tao no es un principio, no es una adhesión conceptual o religiosa es, ante todo, vivir la Verdad.

Recordad que aquí no hablo de meditación, que es un acto voluntario, ni de oración que es un acto de proyección, sino ciertamente una especie de vacuidad, de silencio donde de alguna manera, la nada es la plenitud. La nada ¿de qué? La nada de la conciencia, de la proyección de la conciencia que os dirigirá ineluctablemente a lo que siempre habéis sido. Y lo constatan los hermanos y las hermanas humanos que han sido liberados -de diferentes maneras, como sabéis-, ellos no pueden ilusionarse con ninguna proyección o manifestación. Ahí está la fuente de la felicidad eterna, del gozo, del éxtasis, que son las consecuencias, pero que no son más que la Verdad. Es la aplicación del bálsamo de la Verdad en la Ilusión de este mundo, es el reencuentro entre lo Eterno y lo efímero, lo que llamáis también el “cara a cara” actual que os restituye a vuestra integridad que nunca ha desaparecido, que no necesita crecer, que siempre ha estado ahí.

El Silencio del que hablamos es el silencio de la proyección y, por tanto, el silencio de la conciencia. Es lo que podría acercarse mejor, al nivel de las palabras, a la Última Presencia y al Absoluto. No hay otro testimonio en este mundo que lo que llamaría, la ecuanimidad y la estabilidad de todas las conciencias que os animan, como la supra-conciencia, la conciencia de la persona, la conciencia Turiya o la desaparición de la misma conciencia. Retened incluso con conceptos, si queréis, que, sin Aceptación incondicionada, la Verdad no se revelará.

Aceptar, podría ser asimilado a volverse como un niño. Aceptar solo puede hacerse, más allá del tiempo y del espacio y, por ello, podría acercarse mejor a lo que se ha llamado el “instante presente” o el “Aquí y Ahora”. En esta aceptación que es donde todo se realiza, todo se vive y todo se inscribe donde no puede haber la más mínima mejoría o evolución, sino simplemente el juego de la conciencia. La problemática es, y eso se os ha explicado durante muchos años, que absolutamente todo lo que está proyectado en este mundo, incluso la espiritualidad, os aleja de la Aceptación, os aleja de la inocencia, os llena la cabeza de ideas, de conceptos, de adhesiones, de creencias, de proyecciones en el futuro.

Es preciso estar presentes a través de la Aceptación, no en sí mismos, sino en la nada, en la vacuidad, en lo Desconocido. Pero mantengamos la palabra “Desconocido”, porque la “nada” o el “vacío”, os reenvía a lo que detesta el ego. Cuando el ego oye “vacío” o “nada”, se retrae. La retracción impide también la Aceptación de lo que es, de lo que ha sido y de lo que será que no tiene ninguna relación con ninguna forma, ninguna dimensión, cuando digo “ser nada”, es “ser todo”; es la estricta verdad. Ser todo no significa ser todas las conciencias, aunque no se esté limitado a ese nivel, es vivir lo que sois en el origen de la conciencia, no solo de la vuestra dentro de sus historias, dentro de sus orígenes, estelares o galácticos, qué sé yo, sino en este último punto que es anterior a la Fuente. Esto solo puede ser el punto de partida; el punto de partida de la aparición de los escenarios, de las historias, de los cuerpos, de las dimensiones.

El que no es nada, lo es todo. Eso se ha llamado, creo, la pequeña Vía o la Vía de la Infancia, la vía de la humildad. Yo decía de manera enérgica, tanto hace unos años como cuando estaba en este cuerpo que era el mío y que yo no era ese cuerpo, pero que era mío. Es vuestro cuerpo, pero no sois ese cuerpo. Os corresponde a vosotros ver la diferencia, no en el concepto sino en la vivencia. Es muy complicado que aceptéis ir más allá de las palabras, sobre todo cuando son pronunciadas, pero ved eso claramente en el silencio entre mis palabras.

Ahora, cuando compruebo como los Ancianos, las Estrellas, los Arcángeles, el Sol, es que muchas conciencias de la Tierra, hermanos y hermanas redescubren esta primera verdad, se constituyen en el testimonio de la Verdad. No a través de las palabras, de la ropa, de los gestos -vosotros no necesitáis parafernalia, ni necesitáis ropa naranja, no necesitáis un rosario, una Japamala, un dios-, vosotros sois anteriores a todo eso. E interiores a todo eso. Solo la proyección hace que os adhiráis a ello. En la Aceptación, no puede haber ninguna proyección, sois neutrales, escapáis así, en cierto modo, a la dualidad inexorable de este mundo, a toda manifestación. Al posicionaros entonces por encima de la dualidad, viviréis realmente la Unidad, no como concepto de superación del bien y del mal, del ying y del yang, que es inexorable en este mundo, pero incluso este inexorable, se basa en la misma fuente, en el mismo elemento que es anterior a la Fuente.

En otras palabras, situaros de forma natural en el Aquí y Ahora, os coloca simplemente ahí donde siempre habéis estado. Estas palabras no hubiera podido pronunciarlas durante mi última encarnación, ni incluso hace unos años. Esto es independiente del movimiento de los astros e incluso del que llamáis Nibiru, pero es lo propio de la conciencia cuando detiene la proyección, cuando entra en la Aceptación. La palabra “Aceptación” evita las trampas de imaginar el Corazón del Corazón, porque la palabra “aceptación” es suficientemente amplia y extensa, sea cual sea la lengua, sea cual sea la cultura, ya que la Aceptación es un movimiento de restitución o, en todo caso, da la ilusión de un movimiento de restitución porque no hay nada que restituir; eso siempre ha estado ahí.

Recordad que solo la proyección en todas sus acepciones, os impide “aceptar”, La relación, de la que os ha hablado el Arcángel de la Relación, se establece con lo Invisible, con los pueblos de la naturaleza, con los grandes maestros desaparecidos, poco importa; después de la relación viene el tiempo de la Aceptación que ya no hace distinción y que permite, por la trasparencia, por la no acción, estar en la acción justa, sin depender de ninguna proyección de la conciencia sino de una espontaneidad que brota de la Infancia, por la humildad y brilla dentro de la Ilusión.

Recordad que eso no puede ser una búsqueda -si todavía hoy, buscáis, no encontraréis nunca. Encontrar, requiere detener toda búsqueda y toda proyección, no para encontrar sino para reencontraros. Ahí está el único y verdadero Conocimiento, el de vuestra esencia; sea cual sea la máscara, sea cual sea vuestra vida y sea cual sea el mundo, os recuerdo que es algo natural, evidente en todas las demás experiencias de la conciencia que no están vinculadas a este mundo.

La conciencia es un juego al cual habéis decidido jugar, pero el juego de la conciencia en este mundo, no permite la Aceptación, solo permite la proyección, las suposiciones, las reflexiones, las cogitaciones y las comprensiones, pero sin poder comprender lo que sois. ¿Es que el pez puede comprender el agua?, ¿es que el hombre puede comprender el aire, aunque lo analice? Se dice que el cuerpo humano está compuesto en su mayor parte de agua. Vosotros conocéis las características del agua, su temperatura, su punto de ebullición, su punto de congelación, pero, ¿es que eso os hace vivir el agua? No, esos son proyecciones. La única forma de vivir el Éter de Verdad, es dejar de querer comprender, dejar de querer asir y apropiarse, sino aceptar.

Aceptar en una relajación, no hay movimiento, no hay tiempo, no hay espacio. Desde el momento en que hay proyección, hay tiempo, hay espacio. Nada es verdadero en el tiempo y en el espacio, eso concierne a la persona, a la historia. Porque para aquellos que la viven, esta verdad es imparable: no sois ni este cuerpo, ni esta vida ni siquiera la conciencia. La conciencia es el soporte del juego. La conciencia os permite jugar, ya sea en este cuerpo como en lo que habéis llamado el cuerpo de Eternidad, cuerpo inmortal o cuerpo sin costura. Pero lo que vosotros sois no tiene nada que ver con un cuerpo, que es un vehículo que os lleva en el juego de la conciencia, porque vosotros no sois ese juego de la conciencia. Ahí está la verdadera libertad y es ahí donde permanece la Luz, donde permanece el Amor incondicionado.

Detener los motores del sufrimiento es dejar de identificarse a cualquier devenir, a cualquier pasado; es ser virgen, es estar disponible. La intensidad, la evidencia de la Luz es tal que solo hoy, vuestra proyección os impide ser libres. No hay ningún otro obstáculo, ni de edad, ni del fin de los tiempos, que se sostenga. No os situéis es esa especie de voladizo, en lo que llamáis “el fin de los tiempos” o el fin de la materia, no os coloquéis en esa puerta falsa por una proyección de un futuro, de una duda, de un temor o del retorno de la Luz. No seáis tributarios de las circunstancias, tanto las del cosmos como las de vuestro cuerpo. Si dependéis de ello, después del fin de los tiempos, no seréis libres. Si dependéis de un sufrimiento, sea el que sea, ¿cómo podéis ser libres? Vosotros no aceptáis.

Creo que los Melchizedech han sido muy precisos en esta noción de espontaneidad, de Aceptación, de inocencia, de Infancia. Podríamos añadir veinte palabras más, pero la Aceptación es la Aceptación. No podéis aceptar y proyectar, y si aceptáis realmente, entonces todas las proyecciones, tanto en el sentido noble del término como en el peyorativo, serán posibles, pero ninguna podrá modificar nada. Os habéis encontrado, os habéis vuelto a encontrar, sois anteriores al conocimiento, anteriores a la forma, anteriores a la Luz. Y hoy, se os ha hablado de la Inteligencia de la Luz, de la Acción de Gracia, del estado de Gracia. Esas son referencias que han sido útiles, pero hoy, deshaceos de toda referencia. No conceptualicéis nada, no llevéis nada al pasado o al futuro, devolved todo al instante presente. Es la mejor manera de aceptar.

¿Quién quiere decir algo sobre la Aceptación y aceptar? ¿Qué quiere decir eso para vosotros?

Acoger significa pasar por la Aceptación, aceptar, sobre todo cuando no comprendéis, cuando no tenéis justificaciones, cuando no tenéis explicaciones. Porque “aceptar” es desaparecer, es no reaccionar, es estar realmente disponibles para la Verdad y para nada más, aunque todo lo demás se os ofrezca. Hay una expresión en vuestra lengua que dice, «no pongas el carro delante de los bueyes». Mientras os preguntéis sobre el Amor, sobre la vibración, sobre la conciencia, obviamente, hoy, no podréis estar en la Aceptación.

Esta Aceptación se ha denominado, por los llamados primeros cristianos, la “oración del corazón”. No se trata de una oración para obtener algo, sino una oración al propio corazón, sin petición, sin objeto, es una aceptación. Porque en la Aceptación no puede haber lugar para el sufrimiento, para el rencor, para la Ilusión, porque todo es acogido. Y desde el instante en que vosotros aceptáis el Todo estando en la nada, no deteniéndoos en nada, os reencontraréis y os volveréis lo que sois anteriormente a vuestros orígenes, a vuestros linajes, a vuestras experiencias. La Alegría y el gozo eternos no pueden ser encontrados en otra parte. Todas las alegrías y los gozos que encontráis en otra parte, son solo derivados y son pasajeros.

Ir a la fuente de la conciencia es ser inmutable, es ver la vanidad del tiempo, la vanidad del espacio, la vanidad del karma, la vanidad de cualquier evolución de lo que siempre ha sido perfecto desde la Eternidad. Daos cuenta que somos nosotros los que ponemos una distancia en relación con la perfección por el simple hecho de nombrar, etiquetar, referenciar. Dejad eso para organizar la vida en este mundo, pero no apliquéis los principios de la organización de este mundo a lo que sois. No sois de este mundo. Sus leyes no tienen ningún efecto ni ninguna acción posible sobre el “santo de los santos”, sobre la Última Presencia o la Infinita Presencia. Repito, eso no son más que palabras, pero que va a traducir vuestra realidad, si lo vivís, si os encontráis. No creéis conceptos mentales o propósitos.

Hoy, estáis en el tiempo de la simplicidad y de la simplificación. Además, se os ha dicho que la Luz era simple y evidente. Si eso no es así, es que no os habéis reencontrado, todavía estáis jugando, estáis proyectando escenarios, historias. Vosotros tenéis entera libertad y todas las latitudes, para llevar a cabo esos juegos, pero, ¿dónde empieza el juego?, ¿dónde empieza la conciencia? En la a-conciencia, eso que está más allá, que es anterior y posterior a la Luz y que se expresa por todas partes, se manifiesta en cada expresión y en cada proyección, así como en cada Aceptación.

Entonces, desearía que en las horas que vamos a pasar juntos, no cuestionéis, sino que os afirméis, no en una verdad parcelaria, sino que os testimoniéis con vuestras palabras. El sufrimiento no es más que una zona, un estado, una parte del cuerpo, un tiempo, un espacio que no habéis encontrado y que todavía no está aclarado, no en el exterior, sino en el interior, por la Aceptación.  Siempre se os ha dicho y lo ha vuelto a decir María, recientemente, que ella estaba en vosotros y que, aunque el lugar donde estáis en este mundo os hiciera sentir algo del exterior, como una relación o un contacto, se os pide que veáis que eso está en vosotros, que eso sois vosotros.

Acoger no tiene nada que ver con acoger a un invitado. Aquí está la cuestión de aceptaros a vosotros mismos, de acoger la Luz, no de una fuente exterior o de un ser más luminosos, sino de vosotros mismos, acogeros vosotros mismos, allí donde nada puede resistir, nada puede oponerse, nada puede ser dialéctico, donde todo es Evidencia. El Liberado viviente ve Evidencia en todas partes, y esta evidencia, no tiene nada que ver con la comprensión o una explicación. Se trata de aplicar a este mundo una mirada nueva que, por supuesto, no juzga, sino una mirada plena y entera que ve todo no solo con un ojo, sino con los dos, con la conciencia, con el sentimiento, con los conceptos, con los afectos y sin esfuerzo.

Además, la Luz no conoce el esfuerzo, y tened en cuenta que se os han vendido durante milenios, la idea que tenéis que hacer esfuerzos por mejorar, convertiros en un santo, volveros buenos, que había karmas que eliminar, cosas que resolver. Pero la única cosa que hay que resolver es la dirección de vuestra conciencia: proyección/Aceptación. Quien dice proyección, dice tiempo y espacio; quien dice Aceptación, dice fin del tiempo y del espacio, Libertad. No la libertad de ir y venir sobre la escena del juego, la que tenéis siempre aquí o en otra parte, sino la libertad de ser verdaderos, sin falsas apariencias, sin disimulos, sin ilusiones, sin visiones, sin historia.

Por consiguiente, desearía que las reflexiones, más que las preguntas, que vamos a intercambiar, sean útiles a todos vosotros, no para reflexionar, no para saber si es verdadero o falso, sino para instalaros realmente, en este “santo de los santos”, para ver el interior más allá de toda visión -no importa si es etérica, del corazón o del tercer ojo-, para ver con la conciencia, la Verdad. Pero incluso esta verdad, vista más allá de cualquier proyección. Diría que debéis regresar también, a lo anterior a eso relacionado con vuestra vida y remontar a la fuente de vuestro sentido de ser un individuo, hacia los tres/cuatro años. Hoy, en los mecanismos íntimos de vuestra persona, no os planteéis preguntas, aceptad. No necesitáis mantras, no necesitáis templo exterior, no necesitáis la mirada del otro, no necesitáis de mí ni de vosotros, precisamente, todo lo contrario.

Ahí está la Eternidad. Viéndola ahí, en el “santo de los santos”, la veréis por todas partes, tanto en este mundo como en todo juego de la conciencia fuera de este mundo. Y creo que, además, la Fuente ha llamado a eso: el Juramento y la Promesa. Pero ya ha llegado el Juramento y la Promesa, están actualizados, ya se os ha dicho. ¿Qué habéis hecho con ello?

Acoged; Aceptadlo, ante todo, Aquí y Ahora y recordad, repito, que no se requiere ningún esfuerzo. Es la proyección la que lo requiere, no a la inversa. Cuando hablo de Aceptación, no hablo de lo contrario de la proyección, que llamáis, creo, “introyección”; fijaos en la definición de esta palabra. La Aceptación (la acogida) no es lo contrario de la proyección, es la “desaparición de la proyección”, la aniquilación de cualquier movimiento de la conciencia, la inmovilidad total que es la Morada de la Paz suprema y el éxtasis. Como sabéis, mientras una alegría dependa de una circunstancia, de una energía, de un encuentro, esta alegría no es libre, es reactiva y condicionada. La Alegría de la que hablan los intervinientes, los Liberados vivientes, no es nada de todo eso. Es a la vez la libertad y la fijeza dentro de la Eternidad. Ahí está el Amor, porque ahí, vosotros sois la fuente del Amor, anterior a todo juego.

Encontrar eso es la clave, pero no tratéis de meter esa llave en una puerta, porque cuando tengáis esa llave, la tiraréis -no hay puerta. Hoy, la única manera de escapar del tiempo, no es huir de él o de los tiempos que hay que vivir en esta revelación, sino atravesar eso realmente, no luchando, no queriendo protegeros de algo, sino aceptando. Si el principio y el fundamento de Aceptación, están presentes, entonces hay facilidad, ligereza y, una vez más, ecuanimidad. Nadie puede mover lo que sois, sean cuales sean los movimientos de vuestro cuerpo y lo que tengáis que realizar en la vida ordinaria.

Y además habréis constatado o constaréis, que todas las obligaciones, incluso las más detestables para la persona, se viven con el mismo corazón por el que está liberado de la persona.  No es más valioso dirigir un país, que fregar los platos correctamente, no es más valioso lo que depende de los conocimientos, existe el valor justo y eso se ve en cada acontecimiento, en cada mundo, en cada hermano, en cada hermana, en cada enemigo, en cada intruso de este mundo.

La única pregunta que debéis plantearos hoy es: “¿Quiero ser realmente libre o se trata más bien de una reivindicación de mi conciencia que considera la Libertad como la libertad de la proyección? Buscad primero la verdadera Libertad, y las demás libertades estarán presentes.

Tomo otro ejemplo antes de dar la palabra: “es inútil saber coser, es inútil tener hilo y una aguja, si no sabéis cómo pasar el hilo por el ojo de la aguja”. Es lo mismo con el Amor. ¿Qué quieres decir?

Le invitamos, si está de acuerdo, a que siga su intervención mañana.

Entonces, terminaré estas palabras, para los que estáis presentes y los que estéis, por supuesto cuando lo oigáis o leáis, proponiendo hacer una pausa en vuestra audición o lectura, algo que va a hacerse ciertamente ahora, y volver a escuchar o leer, tratando de reflexionar sobre la noción de “Aceptación”. Os invito mañana o en días siguientes, a escribir, pensar todo lo que es para vosotros la Aceptación. Así que tenéis tiempo para la cavilación, para la reflexión, para que podamos establecer mañana un intercambio. Y aquí, soy yo el que va a acogeros. No tengáis miedo de nada y, sobre todo, no os engañéis, no puede haber error. En cuanto a la refutación, os diré para terminar hoy, que mis palabras no pueden fallar. Si utilizáis estas palabras en los tiempos que vivís, no podéis equivocaros; es imposible. El fracaso pertenece a la Ilusión.

Con esto, Bidi os saluda y os invita a entrar en vosotros para seguir estas conversaciones, estas reuniones, estos intercambios para el bien de todos. Bidi os saluda.




***

sábado, 21 de octubre de 2017

ANAËL Octubre 2017




Soy Anaël, Arcángel. Bienamados hijos de la ley del Uno, antes de expresarme  instalémonos juntos en el silencio del corazón.

…Silencio…


Lo que tengo que deciros hoy es simplemente proponeros unos elementos muy simples, que no son ni complicados ni complejos, y que van a consistir de manera general en utilizar vuestro cuerpo de carne, vuestras manos, con el fin de favorecer lo que acaba de ser expresado por María y por el Arcángel Mikaël referente al regreso al Corazón, a la reversión última. Sin embargo hay unos elementos previos que desearía exponeros respecto a este regreso al Corazón usando vuestro cuerpo y vuestras manos. Estos elementos que voy a daros están destinados a explicar lo simples que son, y que harán resonar vuestro cuerpo y vuestras manos de la siguiente manera.

Vais a usar pues vuestro cuerpo, si hay necesidad, con el fin de dirigir con la conciencia y con el gesto, la conciencia misma con el fin de que se viva a nivel del corazón y en ninguna otra parte. Algunos elementos os fueron comunicados en la época de las Bodas Celestiales respecto a lo que fue nombrado las Estrellas y las Puertas. Existen numerosos dibujos, numerosos bocetos con la localización de esas Puertas y de esas Estrellas.

Lo sabéis, en este momento, con lo que vivís, es decir el regreso a la Eternidad, las cosas son efectivamente muy simples. El mecanismo de regreso al Corazón es un mecanismo innato y natural que no obstante, a pesar de las costumbres tomadas en el seno de este mundo, no permite siempre sentir y comprender. Os recuerdo simplemente que las Puertas de vuestro cuerpo así como los nuevos cuerpos son los puntos, en cierta manera, de anclaje, los nudos de repartición de la Luz vibral, Luz vibral que en el transcurso de estos años, ha seguido algunos circuitos. Os son conocidos o desconocidos, poco importa. El único elemento que necesitáis hoy ni siquiera es conocer la función de las Estrellas o de las Puertas, sino simplemente saber dónde están situadas, incluso de manera aproximada, con el fin de permitiros, por vosotros mismos, usando vuestras manos, poder acompañar por resonancia este famoso regreso al Corazón del Corazón.

Los elementos previos que deseo comunicaros no son el emplazamiento de estos puntos, que me permitiré nombrar por el nombre que les corresponda, y os dejaré buscar por vosotros mismos su localización anatómica en vuestro cuerpo, estos particulares lugares en los cuales se ancla y se despliega el cuerpo de Êtreté. La primera cosa, cuando digo que vais a utilizar vuestras manos, se tratará simplemente de utilizar el dedo índice. Efectivamente, el dedo índice es el que indica la dirección. De hecho, el dedo índice es el lugar donde nace el meridiano llamado intestino grueso. Se trata del único meridiano de la medicina china que acaba del lado contralateral, es decir en el lado opuesto al cuerpo. Conque, si el meridiano del intestino grueso nace del lado izquierdo a nivel del dedo índice, acabará del lado derecho de la nariz, y recíprocamente para el otro lado.

Esta misma noción, inscrita en este meridiano de reversión, está en total acuerdo con el principio de reversión, de regreso al Corazón, que muchos de vosotros ya vivís, y esto, lo preciso, independientemente de las circunstancias previas que conocéis, es decir las Coronas, el Canal Marial, el Canal del Éter, la Onda de Vida, el Corazón ascensional o las Coronas de la cabeza.

El cuerpo de Êtreté liberado del Sol ha progresivamente reintegrado vuestro cuerpo efímero. Que lo percibáis o no, que lo sintáis o no, que viváis o no los aspectos de la nueva conciencia, la conciencia de Êtreté o de Eternidad, no cambia nada. Así que, cerrando vuestras manos y apuntando con vuestros dedos índices, de alguna manera, colocando este dedo sobre una de las Estrellas o de las Puertas, vais a canalizar y dirigir el flujo vibral así como la conciencia. El despliegue del cuerpo de Êtreté se realiza, que seáis conscientes de ello o no. Quiere decir también que ya no existe ningún cuerpo de Êtreté prisionero en el Sol. Habéis todos, sin ninguna excepción, conscientes o no, lúcidos o no, resintetizado este cuerpo de Êtreté a nivel de vuestro cuerpo físico. Así que todos, sin ninguna excepción, salvo por supuesto para los portales orgánicos, estáis revestidos de este cuerpo de Eternidad, aunque no seáis conscientes de ello todavía, ni sentís la vibración o la energía.

Este cuerpo de Êtreté, tal y como decía, se ha desplegado desde la Corona de la cabeza en lo que fue nombrado las doce Estrellas, a nivel del cuerpo en lo que fue nombrado las Puertas o los nuevos cuerpos. Estas Puertas están principalmente situadas a nivel de vuestro tronco, exceptuando  tres de ellas que son el 10º, 11º y 12º cuerpo que se sitúan en la cara. Ésto no nos interesará hoy porque forman parte de una de las enseñanzas dadas por Un Amigo hace mucho tiempo, en particular a través de ciertos gestos permitiendo reunificar el 10º, 11º y 12º cuerpo.

El interés hoy es que experimentéis lo que sucede cuando vuestros dos dedos índices se aplican al mismo tiempo en unas Puertas o unas Estrellas. Podéis imaginar que existe un número importante de combinaciones posibles con dos dedos, doce Estrellas, doce Puertas, y algunos puntos como el punto central de la cabeza, o incluso algunos puntos de los nuevos cuerpos que también están localizados tanto a nivel, por ejemplo, de vuestra barbilla como del sacro.

Evocaremos esencialmente los circuitos que justamente os permitirán vivir, concientizar, este famoso regreso al Corazón, y esto, lo preciso de nuevo, sin ningún requisito previo de encendido de las Coronas o de los circuitos vibrales ligados al cuerpo de Êtreté. Por el hecho de la presencia del cuerpo de Êtreté, consciente o no, duplicando en cierto modo vuestro cuerpo físico, será posible, colocando los dedos índices sobre algunos puntos, en un tiempo muy corto, es decir unos segundos, hasta un minuto, favorecer el movimiento de vuestra conciencia, de vuestro punto de vista, que se desplazará, por así decirlo, al Corazón del Corazón.

Existe pues un número importante de combinaciones posibles según los lugares en los cuales vayáis a poner los dos dedos índices. La primera de las conexiones entre la conciencia ordinaria y la conciencia de Êtreté, y la vivencia de este Êtreté, concierne en la puesta en resonancia de una Puerta con una Estrella teniendo el mismo nombre. Algunos de estos circuitos os son conocidos, en particular aquellos correspondientes a la Lemniscata sagrada, es decir al encendido de la Merkabah interdimensional personal. Esto ya fue explicado y no nos concierne hoy. Lo más importante es pues el anclaje y la manifestación, así como el despliegue de este cuerpo de Eternidad en el seno mismo de la conciencia ordinaria, acompañando el último cara a cara, dándoos entonces, más allá de la energía y de la vibración, a constatar el cambio de emplazamiento de vuestra conciencia, que por sí sola se posicionará siguiendo la Luz vibral en el seno del Corazón del Corazón.

Así que la primera puesta en resonancia que podéis probar es conectando cada Estrella con cada Puerta que tienen el mismo nombre, esto con el fin de, para aquellos de vosotros que no sienten ni la energía ni la vibración, poder sentirla por fin. Preciso de nuevo que no requiere ningún requisito previo, que no requiere ninguna condición previa para poder realizarlo. La puesta en resonancia con vuestros propios dedos índices de las Puertas y Estrellas que tienen el mismo nombre, favorece la emergencia del cuerpo de Êtreté en el seno de la conciencia ordinaria y permite también a esta conciencia ordinaria desvanecerse, permitiendo el despliegue de la supraconciencia. Existe no obstante un cierto número de Puertas y de Estrellas que pueden ser conectadas de la manera que voy a ampliar a continuación. Esta lista no es exhaustiva, os incumbe, a cada uno de vosotros, experimentarlo si lo deseáis. Ante la innocuidad y la rapidez de su aplicación, sólo puedo animaros, estéis donde estéis, a averiguar por vosotros mismos mis palabras.

En cuanto al regreso al Corazón, el hecho de volver a encontraros, de vivir el Corazón del Corazón y el Santo de los Santos, existe algunas Puertas y Estrellas que hay que privilegiar a nivel del emplazamiento de los dedos índices. Ahora me propongo daros una lista de estos emplazamientos que son los más susceptibles, no de ayudaros a alguna mejora de vuestra persona, ni siquiera para algún potencial espiritual, sino más bien, simplemente, el favorecer y facilitar el regreso al Corazón y el hecho de volver a encontraros.



Entre estas Puertas y estas Estrellas, algunas tienen una prioridad de acción, por así decirlo. Veámoslas antes de daros algunas asociaciones. Empecemos si queréis por las Puertas. A nivel de vuestro pecho, existe la Puerta AL, la Puerta Unidad, la Puerta OD, la Puerta ER, y ahora la Puerta IM, desde hace muy poco tiempo. Si necesitáis tener más explicaciones, sólo puedo remitiros, en cuanto a sus emplazamientos anatómicos o a sus funciones, a lo que fue ampliamente escrito, ampliamente reproducido en forma de dibujos.


Ahora a nivel de las Estrellas, las Estrellas más importantes respecto a este regreso al Corazón son la Estrella AL ‒ con la punta hacia abajo a nivel del Triángulo de Fuego, es decir la Estrella AL localizada, ya no en la raíz anterior de los cabellos sino que en la raíz de la nariz ‒, las Estrellas Profundidad, Unidad, y KI-RIS-TI. La unión, es decir los dos dedos índices, no están puestos aquí sobre las Estrellas y las Puertas que tienen el mismo nombre, sino que es más bien para favorecer el movimiento del que os hablo.


El lado izquierdo o derecho, ya que hay una lateralidad, no tiene ninguna importancia. Que utilicéis vuestro dedo índice izquierdo para el lado izquierdo o el dedo índice derecho para el lado derecho, o los dos dedos índices del mismo lado, no cambia nada. No se trata, propiamente dicho, de unos circuitos de energía tal y como dije, sino de unos circuitos de resonancia cuya especificidad es drenar, canalizar el flujo vibral, así como la conciencia y la energía, al Corazón del Corazón.


¿Cuáles son estas combinaciones que podéis utilizar?

En primer lugar el dedo índice izquierdo a nivel de la Puerta Unidad, el dedo índice derecho a nivel de la Estrella Profundidad. Cada una de las combinaciones que voy a dar tiene la misma función, el mismo efecto. No puedo deciros cuál será para vosotros la más evidente, pero como sólo basta con poner sus dedos índices durante unos segundos hasta un minuto, es muy fácil y esto os proporcionará una mayor comodidad entre el personaje todavía presente y la Eternidad que se desvela.

El primer circuito se realiza pues entre esta Puerta Unidad por encima del pecho izquierdo y la Estrella Profundidad situada en la parte trasera de la cabeza a la derecha.











Existe un circuito cuyo efecto es el mismo y que consiste a poner el dedo índice izquierdo o derecho, da igual, a nivel de la Puerta OD en la punta del esternón, y el dedo índice izquierdo o derecho a nivel de la Estrella OD.



Existe un circuito que va también desde la Puerta OD, u 8º cuerpo, a la Estrella Profundidad. La Estrella Profundidad estando del lado derecho, es pues más simple usar el dedo índice derecho sobre esta Estrella y el dedo índice izquierdo sobre la Puerta OD o 8º cuerpo.

Todos los circuitos, de dos en dos, que os he dado a nivel de las Puertas y de las Estrellas pueden ser utilizados indistintamente para este regreso al Corazón con el fin de reencontraros. 


La Puerta ER o 9º cuerpo, puede ser acoplada con la Estrella KI-RIS-TI o con la Estrella Unidad. 



La Puerta AL ofrece muy poco interés. 

La Puerta IM situada debajo de la barbilla que, os lo recuerdo, está ligada al nuevo cuerpo espiritual nombrado «comunicación con lo divino», puede ser utilizada también, pues con uno de los dedos índices por debajo de la barbilla, y el otro dedo índice, izquierdo o derecho, situado a nivel de la Estrella AL.

Sea cual sea vuestra elección, puede existir, según vuestra conformación individual, algunas pequeñas diferencias de percepción o de vivencia, pero sea cual sea la vivencia del instante, el conjunto de estos gestos que utilizan las Puertas y las Estrellas va a permitir simplemente reencontraros en el Corazón del Corazón. Ya no se trata aquí de vibraciones o de Coronas, se trata simplemente aquí de vuestra eternidad, obedeciendo a lo que os fue repetido en múltiples ocasiones: «Los primeros serán los últimos y los últimos serán los primeros.»

Entre las Estrellas que he citado y las Puertas que he citado, con respecto a este regreso, el número de combinación es ilimitado. No voy a detallarlas todas porque bien evidentemente, entre las Puertas y las Estrellas, sean cuales sean las que acabo de comunicaros, no hay ninguna diferencia en cuanto al resultado. Vuestro cuerpo físico, que lo llaméis saco de carne o templo, está en la actualidad, y esto desde la instauración de las Teofanías, aunque no viváis las vibraciones, permite a este medio extremadamente simple poder ayudaros a hacer resonar, ya no la historia personal, sino directamente vuestro cuerpo de Eternidad. No quiero decir con esto que vais a empezar a percibir las vibraciones, ni tampoco la energía, sino que percibiréis claramente los efectos sobre vuestra conciencia.





Os recuerdo que podéis utilizar las Puertas OD, ER, IM, o la Puerta Unidad. No es útil ni deseable de utilizar la Puerta KI-RIS-TI, habiendo recibido el impulso metatrónico hace muchos años. Tampoco es útil trabajar, como dije, sobre la Puerta AL, pero sí sobre la Estrella AL. A nivel de las Estrellas, lo vuelvo a precisar, está pues la Estrella AL con la punta hacia abajo, la Estrella OD, la Estrella Unidad, eventualmente la Estrella KI-RIS-TI y ante todo, diría yo, en cuanto a las Estrellas, la Estrella Profundidad. No necesitáis hacer ninguna referencia a las Estrellas, a las hermanas Estrellas que corresponden a cada Estrella de vuestra cabeza. Tampoco necesitáis, lo repito también, sentir la energía o la vibración, sino que constataréis los efectos sobre vuestra conciencia.

Se trata de unos elementos simples e importantes. Es muy evidente que si ya vivís el Fuego Ígneo o la Corona ascensional del corazón, esto no tiene para vosotros mucho interés, pero en cuanto al conjunto de los seres humanos que no han vivido ninguno de los procesos descritos, representará una ventaja considerable que es efectivamente facilitar, sean cuales sean las resistencias, las costumbres o las memorias, sean cuales sean los apegos y los lazos en la materia, y favorecer el regreso a la Eternidad y situar vuestra conciencia de manera cada vez más simple y evidente en vuestra eternidad, en el Corazón del Corazón.

Las otras Estrellas y las otras Puertas no son citadas porque efectivamente hay por supuesto unas indicaciones, pero que no revisten la misma importancia que este regreso al Corazón, por el hecho de reencontraros. El chacra mismo del corazón no interviene en esta técnica. El trabajo se hace directamente por la inyección de Luz por vuestros dedos índices y por la resonancia inducida, y la resonancia inducida localmente sobre cada uno de vuestros dedos índices, y también entre los dos dedos índices, pues entre la Puerta y la Estrella. No se trata de un movimiento de energía, aunque por supuesto aquellos de vosotros que viven la energía o la vibración sentiréis algunos circuitos, algunas vibraciones, no necesariamente allí donde se sitúen los dedos índices.

No me incumbe desarrollar todo esto porque será natural llegado el momento, de la misma manera que no necesito nombraros los músculos que constituyen los músculos que usáis para andar. Se trata aquí de un impulso. Acabo de hablaros del impulso metatrónico que se había realizado en la Puerta KI-RIS-TI de la espalda hace años. El agente operador ya no es exterior a vosotros, se trata de vosotros mismos, es una gran novedad. No sirve de nada querer proponerlo a un hermano o a una hermana, debe ser exclusivamente utilizado sobre vuestro propio cuerpo y en ninguna otra parte. No tiene ninguna virtud terapéutica ni ninguna virtud de mejora de vuestra persona en el aspecto que sea, sino que realmente y concretamente favorecer el regreso de la conciencia al Corazón del Corazón.

Esta explicación es concisa, pero describe lo esencial de lo que podéis hacer como gestos. Recordad que es corto, que es simple, que no se tiene que realizar durante mucho tiempo, que se puede repetir hasta la saciedad durante unos segundos, hasta la saciedad no quiere decir a todas horas. A menudo, según vuestro estado de conciencia constataréis una inmediatez. En algunos casos más resistentes, por así decirlo, tendréis tal vez que probar dos o tres circuitos tales como os los he presentado. Para muchos de vosotros, esto suavizará las condiciones de vuestro regreso al Corazón del Corazón porque la conciencia seguirá la vibración ‒ la conciencia que es, os lo recuerdo, vibración ‒, la condición previa de la conciencia que es la de estar instalada en el Corazón del Corazón con el fin de vivir la Última Presencia, la desaparición, y la Resurrección en el seno de la Eternidad en totalidad.

Si hubiese unos puntos que no os parecen evidentes en esta corta explicación, ahora os invito a preguntármelo.

No requiere ninguna postura estática. No necesitáis otra cosa que vuestros dedos índices. Quiero decir con esto que no hay ninguna utilidad, respecto a este proceso, de ningún aceite esencial o cristal. La Luz, aunque no la percibáis, que está allí, lo permite, independientemente de vuestra conciencia o de vuestras resistencias.

¿Hay algunas preguntas referentes a esta técnica tan simple?

Pregunta: ¿podemos realizar los diferentes circuitos unos tras otros, y si es sí, cuánto tiempo hay que esperar?

Es posible que titubeéis durante el primer intento. Podéis probar efectivamente muy rápidamente la totalidad de las combinaciones que os viene a la cabeza referente a las Estrellas y a las Puertas que he nombrado. No sirve de nada aquí trabajar de Estrella en Estrella o de Puerta en Puerta, tal y como fue enseñado para la activación de estos nuevos cuerpos, o incluso por lo que fue de la activación de los tres pisos cuerpo alma espíritu explicada por Un Amigo. La función aquí, lo repito, es exclusivamente permitir el regreso a la Eternidad, facilitarlo, favorecerlo, aunque no exista en vosotros ninguna percepción de las energías o ninguna vivencia de la vibración.

El tiempo será siempre inferior a un minuto. No sirve de nada mantener este gesto en una postura que durase unos minutos o unas horas. La primera vez, podéis efectivamente probar las diferentes combinaciones, pero como dije, sean cuales sean vuestras especificidades individuales donde puede haber efectivamente unas pequeñas diferencias, el resultado, cuando es obtenido, siempre es el mismo: la vivencia de la conciencia de la Eternidad y esto, aunque no existan vibraciones, vividas o percibidas.

Otra pregunta.

Pregunta: ¿si lo practicamos por la noche, puede haber algún inconveniente para dormir?

No hay ninguna diferencia entre la mañana, la tarde, la noche, el horario ni el día de la semana. No busquéis a través de estos gestos simples de regreso a la Eternidad, alguna acción terapéutica, o sobre el sueño o sobre otra cosa, no la tendréis. Se trata sólo del punto de vista de la conciencia y de nada más. Tampoco hagáis de esto un ejercicio habitual o cotidiano. En cuanto el Corazón del Corazón es vivido, aunque sea de manera efímera, es posible efectivamente reproducir este gesto algunas veces al día, pero constataréis rápidamente que no lo necesitaréis más.

No es cuestión de reequilibrar algo en el seno de vuestra persona, ni de mejorar algún trastorno. El efecto es exclusivamente favorecer el movimiento de vuestra conciencia desde el efímero hasta el Eterno, e instalar vuestra eternidad. Para la instalación de la Eternidad, os lo recuerdo, basta con que este estado se haya vivido una vez, aunque no se haya instalado, para estar seguro de vivirlo llegado el momento. No forcéis nada porque, os lo recuerdo, algunos de vosotros deben esperar la Llamada de María para vivirlo. No hay ninguna urgencia, no hay ninguna precipitación y ninguna imperiosidad. Lo más importante es pues constatar el cambio producido en vuestra conciencia, y no en vuestro cuerpo o en vuestro mental, ni en vuestras emociones, ni en diversas enfermedades, sino que se trata más bien de lo esencial, es decir el Corazón del Corazón.

Sin embargo si hubiese unos efectos a nivel de la persona, no lo atribuyáis a los gestos que habéis practicado sino únicamente al Corazón del Corazón, a la Inteligencia de la Luz. Lo sabéis, para aquellos de vosotros que lo viven, la instalación definitiva en el Corazón del Corazón se acompaña de una forma de regeneración de vuestro cuerpo para que éste sea lo más permeable, en cierto modo, en el momento del asa planeta final y no de la Llamada de María.

La utilización de los dedos, del dedo índice, es primordial, os he explicado el por qué, porque en vuestro dedo índice y en el cuerpo de Êtreté está inscrito el principio mismo de la reversión, realizado tal y como fue estipulado por el Arcángel Uriel. Mikaël habló de ello. Pues esto no tiene ninguna virtud de mejora de nada de manera directa, ni ningún efecto terapéutico de ningún tipo. Por supuesto, una vez la conciencia instalada en el Corazón del Corazón, todo es posible, pero nunca vayáis a pensar que sean simplemente vuestros dedos índices puestos en estos sitios del cuerpo lo que vaya a resolver algo. Esto simplemente permite modificar el punto de vista y dejar aparecer la conciencia de Eternidad, y lo que va con ello: la Felicidad, el Amor, la Luz, la Infancia y la simplicidad, que son también, os lo recuerdo, unas condiciones previas tal y como os fue comunicado por algunas hermanas Estrellas desde hace ya mucho tiempo.

Tampoco se trata de una práctica continúa o cotidiana que haya que hacer sistemáticamente por la mañana o por la tarde. Tan pronto constatáis el cambio de emplazamiento de vuestra conciencia ‒ y el marcador esencial es la Felicidad sin objeto ‒, no sirve de nada volver a hacerlo. No es una práctica habitual o cotidiana. De la misma manera que el impulso metatrónico se efectuó un momento dado, este impulso que vosotros mismos realizáis, no tiene que ser repetido. No se trata de un yoga, no se trata de la activación de alguna función espiritual o de algún nuevo cuerpo, se trata de favorecer meramente y simplemente la instalación en el Corazón del Corazón.

¿Necesitáis más precisiones respecto a esto?

…Silencio…

Si no hay más preguntas, y para aquellos que ya han practicado los diferentes yogas propuestos, acordaos: incluso antes de hablar del conjunto de las Estrellas, de su localización y de su activación, se habló de lo que fue nombrado las “llaves ascensionales”, colectivas e individuales, con, en su momento, la utilización de unos cristales específicos cortados en una determinada forma. No es cuestión de volver a ello pero podéis ver la dinámica: desbloqueo del bien y del mal a nivel de las Estrellas Atracción y Repulsión, que favoreció el movimiento de la Luz enlazada desde tres fuentes, que penetró vuestra cabeza, y permeabilizó progresivamente el Canal del Éter, activando los chacras y los nuevos cuerpos.

Este despliegue se hizo pues en un primer momento sobre el eje central hasta el primer chacra, habiendo permitido para algunos la liberación de la Onda de Vida en el momento de la liberación de la Tierra, del núcleo cristalino de la Tierra. Luego, otras estructuras se activaron más allá de las Coronas, ante todo el Canal Marial, Canal Marial que a lo largo del tiempo se ha acercado al eje central. Hubo paralelamente a esto, en el yoga de la Unidad y de la Verdad, el hecho de asentar el cuerpo, el alma y el Espíritu a través de las palmas de las manos utilizadas sobre determinadas Puertas simétricas: los pliegues de la ingle, con Precisión y Profundidad, la parte baja de la caja torácica con Atracción Visión, la parte alta de la caja torácica con AL y Unidad.

Lo que os propongo hoy es diferente, ya no atañe a la persona y entonces tampoco atañe a ninguna mejora de la persona sino sólo la revelación y el despliegue de vuestra eternidad, lo que hoy es la única prioridad ‒ y de hecho será la única. No habrá más,  para vuestro cuerpo ninguna incomodidad, porque a partir de ahora, como dije, cada vez más, cada vez más a menudo y de manera cada vez más importante a nivel de los hermanos y de las hermanas, es esto lo que realiza el trabajo. A menudo se ha dicho que teníais que permanecer tranquilos, de ser perezosos, de estar en silencio, de estar en la Acogida, de estar entre los cuatro pilares del corazón. Hoy ya no necesitáis esta ascesis (conjunto de prácticas) o esta práctica con respecto a vuestro efímero, porque en cuanto el pensamiento o la acción es seguido por la conciencia, no sirve de nada utilizar la Luz vibral auténtica para resolver alguna problemática de la persona. Hoy el corazón lo resuelve todo, sin ninguna exclusión.

Pues no hay, cómo diríais, no hay que ser tiquismiquis o querer afinar algo en el seno de vuestro efímero. Acordaos, María, nosotros mismos los Arcángeles y muchos Ancianos os han estipulado que todos estabais exactamente en el sitio idóneo para vivir el regreso a la Eternidad. Que esté ligado a una enfermedad, que esté ligado a un sufrimiento, a una separación, a una enfermedad mortal, no cambia nada, si no es para el ego. El ego no tiene nada que ver con el corazón. El corazón trasciende el ego, y esto se hace de manera evidente. No dije con esto que no había que ocuparos de vuestro cuerpo, pero ocupaos de él con lo que depende de este cuerpo, es decir la energía, la materia, todas las técnicas conocidas. 

La técnica simple que acabo de comunicaros no tiene que ser utilizada en ninguna otra persona que vosotros mismos y no tiene que tener como objetivo la mejora de algo en el seno de vuestra persona, sino más bien de dejar aparecer el Corazón del Corazón que es, os lo recuerdo, por sí solo resolutorio, pero que nunca dependerá de ninguna comprensión, de ninguna voluntad de mejora de nada. Os lo digo para avisaros, si en vuestra cabeza hubiese en ese momento la idea de ir al Corazón del Corazón para curar algo, pues observaréis exactamente lo contrario.

Os pido pues ser extremadamente neutros, no tener ningún pensamiento particular al poner vuestros dedos índices, sean cuales sean las Puertas y las Estrellas utilizadas. No tengáis ningún objetivo, no pidáis nada, porque os arriesgáis en ese momento a desencadenar otra cosa. Pensad en las flores, pensad en la naturaleza, no penséis en vosotros, y os recuerdo que a la vista de la duración del ejercicio, no hay ningún riesgo de dejaros llevar por los pensamientos, por las emociones o por lo que sea. Vuestra neutralidad es importante a la hora de aplicar vuestros dedos. Es por esto que es imperativo no tener ningún objetivo ni ninguna intención. Os dije para qué servía, no sirve de nada repetíroslo a vosotros mismos antes de hacerlo, ni siquiera sobre todo insinuar alguna mejora a nivel del personaje. Lo repito una segunda vez: cada uno está muy exactamente en el mejor sitio para vivir el regreso a la Eternidad, la Llamada de María y el asa planeta final, penséis lo que penséis hoy.

¿Tenéis más preguntas?

...Silencio…


Si el tiempo me es concedido, y si existen otros tipos de preguntas que no sean personales, respecto a la Eternidad, me propongo contestarlas.

…Silencio…


Aprovecho para daros más elementos. Si hubiese que establecer una especie de probabilidad jerárquica acerca de la acción de estas diferentes Estrellas y Puertas, como podéis ver, la Puerta Unidad y la Estrella Unidad son importantes. La que es nombrada Profundidad ‒ y que como sabéis corresponde a Teresa ‒ permite efectivamente ser más profundo y de no estar engañado por lo efímero. No hay ninguna asociación de Puerta y de Estrella mejor que otra, pero existen efectivamente unas Puertas y unas Estrellas más importantes que otras. Unidad y Profundidad tienen seguramente la acción más importante, en todo caso para la gran mayoría, por una simple razón: la Puerta Unidad está a la izquierda, la Estrella Profundidad está a la derecha. Entonces hay, allí también, un cruce. Os he hablado por ejemplo, antes de este ejercicio, de desplegar las Estrellas a nivel de las Puertas que llevan el mismo nombre. Si vais desde la Estrella Unidad a la Puerta Unidad con vuestros dedos índices, trabajáis sobre la Unidad. Además, están en el mismo lado.

Os recuerdo que el Canal Marial, para aquellos que lo han vivido, alcanza el eje central pasando por el hombro y por la Puerta Unidad. La Profundidad es simplemente el movimiento aparente de la conciencia desde la manifestación hacia la Esencia. AL, no la Puerta AL que corresponde al alma, sino la Estrella AL girada hacia abajo, es la consumación por el Fuego del Espíritu, o el Fuego Ígneo. La Estrella KI-RIS-TI está, ella, en relación, por supuesto, con la particular vibración de Cristo, haciéndoos vivir la nueva Matriz Crística, es de hecho el cuerpo de Eternidad, pero no os permite, como dije, alcanzar el Corazón del Corazón.

Id a lo esencial, allí también id a la simplicidad. No necesitáis ningún equipaje intelectual, necesitáis vuestros dedos índices y saber dónde están los puntos, las Puertas o las Estrellas que he nombrado.

No serviría de nada por ejemplo querer activar, y esto es posible, el encendido de la Merkabah interdimensional personal si el Corazón del Corazón no está presente. Si no, os arriesgáis a vivir unos trastornos que no sirven de nada. Es por esto que lo esencial es este regreso al Corazón y para nada ahora la activación de unos nuevos cuerpos, unas Estrellas, la Onda de Vida o unas vibraciones ligadas a las Coronas, ligadas al Corazón ascensional o al Fuego Ígneo, sobre todo para aquellos de vosotros que no han vivido esos procesos vibratorios. La conciencia está ahora conectada al cuerpo de Êtreté, el pensamiento está conectado a la conciencia. Se trata de la co-creación consciente, de la que se habló ampliamente. Es en el marco de esta co-creación consciente que os doy este ejercicio muy simple.

...Silencio…


Para algunos de vosotros con los cuales he tenido la oportunidad de hablar, respecto a algunas prescripciones, de manera íntima e individual, habéis podido constatar que últimamente, en algunos casos y que van a volverse cada vez más importantes en números, ya no utilizamos más las palmas de las manos, ni ningún aceite esencial, ni ningún cristal. Las palmas de las manos son reemplazadas a partir de ahora por los dedos índices.

¿Tenéis más preguntas?

Pregunta: ¿no se dijo que los dedos índices emitían una energía vital, y que las palmas de las manos una energía vibral?

Exactamente, pero el despliegue de la Luz vibral ahora lo permite. El despliegue colectivo de la Merkabah interdimensional colectiva despliega la Luz vibral, como dije en el preámbulo, al nivel completo de vuestro cuerpo. El incremento de las radiaciones cósmicas, el incremento de las emanaciones de la Tierra, el incremento del Fuego Micaélico, permite a partir de ahora realizarlo, es decir que a nivel de los dedos índices, no he hablado de los demás dedos, hay una especificidad más importante que en las palmas de las manos, que es, como dije, canalizar, dirigir la conciencia. Es por esto que dije que no podíais en ningún caso esperar una curación del efímero. Si hubiese una curación, no son vuestros dedos índices los responsables, es el Corazón del Corazón.

Os recuerdo que no tenéis que dirigir nada, o pensar en nada, sólo poner los dedos índices. La unión entre el cuerpo efímero y su vitalidad… sabéis que hay un equilibrio entre el fuego vital y el Fuego vibral. Algunos de vosotros han vivido una atenuación muy fuerte del fuego vital para permitir al Fuego vibral tomar el relevo. Esto se tradujo, durante estos dos últimos años, por unas desapariciones, unas ausencias, unas pérdidas de memoria y diversas manifestaciones que, como lo podéis constatar hoy para la mayoría de vosotros, ya no están presentes por el hecho de la progresión de la Luz, y no solamente en vuestro cuerpo sino también por todas partes en la tierra, y no solamente a nivel por ejemplo de las líneas élficas o de los árboles maestros, o de las aldeas de los pueblos de la naturaleza.

Pregunta: entonces ¿no hay más fuego vital ahora, sólo vibral?

Bien amado, si no hubiese fuego vital, no podrías estar vivo en el seno de este mundo.

Y si el Fuego vibral estuviese allí en totalidad, esto se llamaría el asa planeta final donde no queda ningún cuerpo, no queda ninguna persona. Hubo como dije, una aminoración, una rarefacción del fuego vital que permite, como fue explicado por Ma Ananda hace siete - ocho años, respecto al vuelco del fuego vital prometeo al Fuego del Espíritu, acompañar la reversión del alma.

Me parece haber oído pronunciar la palabra «energía vibral». No existe ninguna energía vibral. Lo vibral no es una energía en el sentido cómo vosotros lo concebís, incluso a nivel científico. Lo vibral es una información luz de resonancia, no es una circulación ni siquiera una energía. Es una estructura que corresponde a vuestro cuerpo de Êtreté, y cuyas partículas elementales no están constituidas por unos glóbulos de vitalidad sino que por un ensamblaje de unos glóbulos de vitalidad de seis en seis, lo que se llama los Agni Deva. A nivel de vuestro cuerpo de Êtreté, la información circula pero la energía no circula, no hace falta.

…Silencio…


Si esto os parece lo suficientemente claro y si no existen más preguntas de interés general, y en particular sobre lo que fue expresado o vivido durante estos últimos días o semanas, entonces os dejaré ponerlo en práctica.

Acordaos: es breve, es rápido, no necesita ser reproducido miles de veces, no hay que buscar ninguna explicación, sólo constatar lo vivido.

…Silencio…


Entonces el silencio se hace, aparentemente.

Acordaos sobre todo de no emitir ningún pensamiento ni ninguna intención cuando hagáis resonar vuestro cuerpo de esta manera. Tiene su propia inteligencia, al igual que la Luz. No se necesita vuestra persona, ni vuestro mental ni  nada más, si no hacer resonar el cuerpo tal y como lo hemos descrito.

Bien amados hijos de la ley del Uno, es entonces el momento ahora para mí de saludar vuestra eternidad, y comulgar con cada uno de vosotros.

…Silencio…


La última precisión que puede ser útil, que he olvidado: cuando el dedo índice es apuntado, los demás dedos están cerrados en la mano y cubiertos por el pulgar. No se realiza ningún otro gesto con los dedos, tampoco se tapa el pulgar con los dedos. Es entonces con los dedos cerrados, el pulgar cubriendo todos los dedos y el dedo índice recto. El dedo índice no debe ser doblado, debe de estar totalmente recto. Es así como el fuego vital, normal a nivel de las extremidades de los dedos ya que es por estos sitios que entra la energía vital, en parte, tal y como fue descrito en la medicina china... Se trata simplemente de tener un dedo índice recto, lo más recto posible, con el fin de no interferir en la alquimia, justamente, entre lo vital y lo vibral.

Ésta es la única regla técnica. El emplazamiento de las Estrellas y de las Puertas no tiene por qué ser milimétrico. No tenéis que buscar el punto exacto. Os basta con mirar el dibujo para ver más o menos donde está. No se trata de un punto de acupuntura, aunque efectivamente haya un punto de acupuntura debajo, la Puerta es, propiamente dicho, mucho más grande que el punto de acupuntura.

Saludo vuestra eternidad, rindo gracia a vuestra Presencia.

Soy Anaël, Arcángel, y os digo hasta siempre.